martes, 13 de noviembre de 2012

Adopción en parejas del mismo sexo

A lo largo de la historia se han realizado numerosos estudios sobre el desarrollo y la crianza de niñas y niños. 

Los estudios científicos deben cumplir una serie de requisitos metodológicos. No en todos los estudios pueden cumplirse todos estos requisitos (hay variables prácticamente imposibles de controlar), pero cuando el mismo estudio se repite en distintos ámbitos, con distintas personas, etc. y se van obteniendo resultados similares, podemos obtener conclusiones válidas.

En la entrada de este blog, "Plasticidad Cerebral", os comentaba que, el ser humano, al nacer es más inmaduro y tiene una infancia más larga que el resto de animales, siendo esta inmadurez lo que le permite, posteriormente, una gran capacidad de adaptación al medio. Es por esto que al nacer  y durante su infancia, necesita el cuidado de personas adultas para poder sobrevivir. El apego, ese vínculo afectivo especial entre adultos y bebés (del que hablaremos en este blog más adelante), favorece esos cuidados.

Algunos estudios nos muestran que, aunque tenemos cierta predisposición genética para actuar como papás y mamás, durante la crianza de hijas e hijos, seguimos aprendiendo.

El amor "incondicional" que proporcionan padres y madres es fundamental para un buen desarrollo de hijas e hijos. Niños y niñas criados en instituciones, sin adultos de referencia con los que hayan mantenido  relaciones estructuradas, presentan, en su gran mayoría efectos negativos. Es por ello, que se considera que la adopción es preferible a la institucionalización (Shaffer).

Se ha demostrado, por parte de sus propios descubridores (Klaus y Kennell), que el concepto "instinto maternal" es incorrecto. 

Tizard comprobó que niñas y niños en adopción, tenían un desarrollo muy favorable, incluso más que el de algunos hij@s biológic@s, derivado de la calidad del tiempo que estos padres y madres dedicaban a sus hijos e hijas y de la importancia que le daban al hecho de ser madres y padres.

Varios estudios demuestran que, si comparamos a los padres y madres en el cuidado de los hij@s, no se observan diferencias en el caso de que ambos se dediquen habitualmente a su cuidado de forma primaria y no simplemente como un apoyo al otro progenitor. Y sí las hay, cuando comparamos a progenitores primarios y a los de apoyo, independientemente del sexo.

Tampoco es cierta la idea de que un menor necesite el modelo masculino y femenino. En nuestra sociedad el modelo de familia ha cambiado y cada vez es más frecuente que niñas y niños se eduquen en un hogar con un sólo progenitor. Estos menores presentan un desarrollo adecuado.

No se encuentran diferencias en el ajuste psicológico de progenitores heterosexuales y homosexuales. Ambos grupos, de igual forma, se comprometen e implican en la educación de sus hij@s.

Las parejas homosexuales, suelen establecer relaciones igualitarias en las que se comparten las tareas domésticas y el cuidado de l@s hij@s, algo que no es tan frecuente en las parejas heterosexuales.

No hay diferencias en ambos tipos de pareja en cuanto a relaciones sociales con familiares y amistades, de quienes recibir ayuda en la tarea del cuidado de sus hij@s.

Los hij@s de parejas homosexuales muestran durante su infancia, adolescencia y primeros años de adultez, un desarrollo sano en las dimensiones estudiadas (autoestima, ajuste emocional y comportamental, identidad social, integración social...).

Las diferencias encontradas entre hij@s de parejas homosexuales y heterosexuales están relacionadas con una mayor flexibilidad en relación a los roles de género y menores prejuicios en relación a la homosexualidad, en l@s primer@s.

Hay que destacar que la orientación sexual de los progenitores, no influye en el desarrollo psicológico de l@s hij@s. Sí lo hacen, el grado de afecto, los conflictos, las normas, la implicación de ambos progenitores en la crianza...



Si navegáis por Internet, buscando información sobre este tema, os encontraréis con numerosas páginas, más basadas en opiniones y creencias personales, que en verdaderos estudios empíricos, que desaconsejan la adopción por parte de parejas homosexuales. Incluso aparecen psiquiatras (que pertenecen a universidades católicas) que tachan la homosexualidad como enfermedad e incluso se creen capaces de "curarla". Nada más lejos de la realidad y de los resultados que los estudios científicos nos arrojan. Desde 1973 la homosexualidad dejó de ser considerada como una enfermedad mental por la APA (Asociación Americana de Psiquiatría).

De entre todos los estudios empíricos realizados en el mundo, no se ha encontrado ni uno sólo que indique que niñas y niños adoptad@s por parejas del mismo sexo cuenten con alteraciones en su desarrollo debido a esto. Sin embargo, como comentábamos anteriormente, hay numerosos estudios que sí nos muestran los efectos negativos para niñas y niños derivados de la institucionalización.

En España, el estudio más relevante realizado hasta la fecha fue realizado por Mª del Mar González Rodríguez, del Departamento de Psicología Evolutiva de la Universidad de Sevilla (y de quien recibí clases durante mi formación en la universidad). Si queréis ver un informe sobre su investigación, pinchad aquí: Informe Investigación.

Este estudio ha sido criticado por basarse en una muestra reducida. Sin embargo, como comentábamos al principio, el hecho de que sus resultados coincidan con los realizados en otros lugares, aumenta su validez.

En resumen, podemos concluir que desde el momento del nacimiento y durante su infancia, un menor necesita que se atiendan sus necesidades, que se les proporcione cariño y simultáneamente, disciplina y normas para un desarrollo adecuado. No hay nada que indique que una pareja homosexual no pueda ser capaz de cumplir estos requisitos.

Como ya he comentado antes, no hay nada peor para un niño o una niña que crecer en una institución (esto además lo he podido comprobar durante una etapa de mi vida como voluntaria y educadora en un centro de menores).

Personalmente, tengo que decir, que independientemente y por encima del derecho que las parejas homosexuales puedan tener a adoptar hij@s (que apoyo), está el derecho de niñas y niños de tener papás y/o mamás que les quieran, que estén atent@s a sus necesidades y que les eduquen.

Así que, como profesional y también a nivel personal, celebro la decisión del Tribunal Constitucional, porque de esta forma, tod@s crecemos en derechos.

3 comentarios:

  1. Me pareció muy interesante tu articulo pero quiero que me aclares algo de ser posible, entonces no hay estudios o información sólidos que demuestre que al ser adoptado por una pareja homosexual tenga consecuencia mas adelante respecto a las preferencias sexuales del niño o niña en cuestión.

    (de ser posible y si no te causo muchas molestias también podrías enviarme si puedes información de alguna institución o universidad que compruebe que no afecta en las preferencias sexuales ser adoptado por una pareja homosexual )
    Gracias.

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    Respuestas
    1. Sí, hasta el momento, no hay ninguna investigación que, cumpliendo los requisitos para ser considerada CIENTÍFICA, afirme que la preferencia sexual de niños y niñas pueda estar influida por las preferencias sexuales de sus progenitores.

      En el artículo también aparece un enlace a una investigación realizada por la Universidad de Sevilla.

      Otro enlace que te puede resultar interesante es un número especial sobre adopción homoparental de la revista INFOCOP, editada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de España: http://www.cop.es/infocop/pdf/1098.pdf

      Gracias por tu participación.
      Un saludo.

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    2. Muchas Gracias

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Tu aportación al blog es muy importante. Gracias.

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